{"id":1020,"date":"2021-12-29T17:49:24","date_gmt":"2021-12-29T17:49:24","guid":{"rendered":"http:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/?p=1020"},"modified":"2021-12-29T17:50:11","modified_gmt":"2021-12-29T17:50:11","slug":"arte-de-magia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/?p=1020","title":{"rendered":"-\u00bfArte de magia?-"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<p class=\"has-drop-cap has-text-color has-background\" style=\"background-color:#e1e4e5;color:#c30e0e\">Era una tarde de diciembre en medio del oc\u00e9ano Cant\u00e1brico. Las olas amenazaban a los barcos con una fuerza sobrenatural. Entre todo aquel entorno resaltaba un peque\u00f1o faro rojo como la sangre. En \u00e9l, David, el farero, colocaba el combustible para que las luces brillaran durante toda la noche. Despu\u00e9s de terminar se puso el pijama y se meti\u00f3 en la cama. Se arrop\u00f3 con las s\u00e1banas y se dispuso a dormir tranquilo. Pasaron dos horas y lo \u00fanico que\u00a0 se o\u00eda eran las grandes olas rompiendo en los acantilados. De repente, David escuch\u00f3 un delicado canto. Las notas golpeaban m\u00e1s fuerte que el mar. El viejo farero se levant\u00f3 al instante. Nunca hab\u00eda escuchado algo parecido. Cogi\u00f3 su bata azul cielo y sali\u00f3 al balc\u00f3n a intentar vislumbrar de quien era esa majestuosa voz. Esperaba encontrar una radio encendida en alg\u00fan barco o quiz\u00e1s no ver nada. Pero lo que vio le dej\u00f3 desconcertado.\u00a0 Era, con diferencia, lo m\u00e1s bello que hab\u00eda visto en la vida. Una muchacha bastante joven le observaba con mirada seductora. Su cabello pelirrojo se mov\u00eda con delicadeza y ca\u00eda graciosamente sobre sus delgados hombros. Llevaba tambi\u00e9n un vestido blanco como la nieve que no se mojaba con el mar. Sin pens\u00e1rselo dos veces; David baj\u00f3 las escaleras que le comunicaban con la playa de rocas para buscar su antigua barca. Estaba dispuesto a acercarse a aquella mujer. Cuando la barca toc\u00f3 el agua, el farero se dio cuenta que no iba a sostener su peso pero la belleza de aquel ser extraordinario le pudo por completo. Las olas amenazaban por volcar la barca pero David era un gran marinero y no se dejar\u00eda vencer tan f\u00e1cilmente. Not\u00f3 como se iba acercando a la roca donde la mujer le miraba con aquellos ojos verdes esmeralda\u2026 dentro de un par de metros la podr\u00eda tocar\u2026 podr\u00eda acariciar su pelo\u2026 podr\u00eda mirarle a los ojos\u2026 podr\u00eda escuchar aquel canto que le ten\u00eda embelesado una y otra vez\u2026 cuanto m\u00e1s se acercaba, m\u00e1s cosquillas sent\u00edan sus orejas\u2026 ya estaba\u2026 solo dos remadas m\u00e1s y\u2026 David lleg\u00f3 a la roca. Hizo un nudo a la barca y se subi\u00f3 a aquel lugar donde la mujer estaba sentada. Le fue a tocar su perfilada cara pero\u2026 era m\u00e1s rugosa de lo que esperaba\u2026 Era m\u00e1s larguiducha de lo que esperaba\u2026 No era lo que \u00e9l realmente esperaba. De pronto perdi\u00f3 el equilibrio. Not\u00f3 como el agua le llenaba los pulmones. Pero no le importaba siempre y cuando estuviera con aquella mujer. Le cogi\u00f3 y los dos se hundieron en el inmenso mar. D\u00edas m\u00e1s tarde, la polic\u00eda acudi\u00f3 a investigar la muerte del hombre. Result\u00f3 que unos marineros que por all\u00ed pescaban hab\u00edan visto al farero acariciar unas algas y despu\u00e9s arrancarlas de la roca donde viv\u00edan para hundirlas junto a \u00e9l. Los polic\u00edas no lograron encontrar el cad\u00e1ver del hombre ni tampoco la barca. \u00bfArte de magia?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\"><\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11,9,15,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1020"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1020"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1022,"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1020\/revisions\/1022"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pepopecavosotrosyyo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}